
La Supervisión en ESAVI también es un espacio para observar lo que le pasa al terapeuta con su propio rol y con sus consultantes: los lugares de inseguridad, los patrones que se repiten, las escenas que incomodan, las dificultades para sostener posición.
La supervisión en ESAVI acompaña tanto la lectura del caso como el desarrollo del propio criterio clínico y la posición del terapeuta en la escena.